Consignas del Zapador

CONSIGNAS DEL ZAPADOR

*- El paracaidista es el soldado que de todo corazón y con sonriente naturalidad, tira por la borda todos los perjuicios y toda vacilación, dando el salto en la nada, denominador que coloca al mismo nivel en el riesgo al general y al último soldado.

*- La camaradería mas profunda y el máximo espíritu de cuerpo debe reinar en las tropas paracaidistas; de la unión y el compañerismo nace la fuerza y del espíritu de cuerpo el genio para arrastrar alegres y optimistas los riesgos y penalidades de la batalla.

*- El paracaidista es parco en palabras, actúa y no habla de sus actuaciones. El hablar puede llevar a el y a sus camaradas a la sepultura.

*- La audacia, el tesón y el espíritu de sacrificio, son virtudes indispensables para el paracaidista.

*- El paracaidista considera natural el darlo todo sin esperar otra recompensa que la satisfacción del deber cumplido.

*- Son muchos los deberes del paracaidista, y en sentirse capaz de cumplirlos fundará su mayor orgullo.

*- El alardear de algo, es síntoma de carecer de aquello de que se presume.
La estimación del mérito propio viene de los demás y no del propio juicio.

*- El bravucón es esforzado en palabras, pero el paracaidista debe serlo en hechos y de esto deducirán su valía los que le rodean.

*- La munición debe ser mirada como un tesoro por el paracaidista; de aquí que su consumo sea consciente y oportuno. Disparar por disparar es solo síntoma de cobardía, y el cobarde no merece el título de paracaidista.

*- El ser paracaidista trae consigo más deberes que derechos, debe ser el primero. Pero en el servicio a la patria, cuanto más difícil sea la labor a realizar, mayor será su honor a conseguir, y en esto sí que debe tratar de obtener a toda costa el primer puesto.

*- El que se contenta con cumplir el mínimo exigido, o el que necesita el aguijón del castigo para obrar bien, no sirve para paracaidista.

*- El paracaidista obrará a veces aislado, sin otro acicate que su propio espíritu y sin otra recompensa a la vista, de la satisfacción de saberse capaz de realizar lo que otros no pueden o no se atreven a intentar.

*- Al caballo noble de pura sangre la espuela no le deprime, sino que le empuja hacia la meta, al igual que al paracaidista hombre de viriles virtudes, las dificultades no le aplanan, sino que le dan coraje para conseguir cueste lo que cueste lo ordenado por sus jefes.

*- El paracaidista no se puede rendir jamás por muy criticas que sean las circunstancias, estando siempre dispuesto a la heroicidad, que para el es un acto mas de servicio. Vencer o morir , no sólo debe ser su lema sino su forma real de actuar.

*- Nadie es pequeño en el servicio de la patria; por poco importante que parezca la propia misión, de su cumplimiento nacen los éxitos parciales y de éstos el triunfo de las grandes empresas. A veces el éxito de una operación de envergadura se basará en la exacta ejecución de un paracaidista.

*- El paracaidista requiere una instrucción mucho más minuciosa que la de cualquier otro soldado, puesto que por las circunstancias de la lucha tendrá que manejar material diverso y puede verse elevado a la jefatura de sus compañeros o encontrarse a veces aislado, en cuyo caso tendrá que serlo todo a un tiempo jefe y soldado.

*- El paracaidista debe dar ejemplo como hombre modesto, sencillo, sobrio, alegre y buen camarada, sano y fuerte de cuerpo y espíritu y deseoso de destacar por ser el mejor en el servicio.

*- La moral será el arma más eficaz del paracaidista, sin ellas las demás de poco podrán servirle, ella alienta, decide y da confianza en si mismo.

*- El paracaidista deberá destacar siempre de los demás soldados, no por el mero hecho de ser paracaidista, sino por saberlo ser y por su orgullo de serlo.

*- Procura hacer siempre más de lo que parezca que tus fuerzas te permiten, en el último momento la voluntad siempre es capaz de arrancar al cuerpo una última reserva de energías, de este modo te sentirás orgulloso de tu hombría.

*- El paracaidista tendrá una vida digna de ser vivida, llena de emociones y aventuras. La emoción nos da potencia y valor, la aventura nos llevará siempre a todas partes dispuesto a cosechar triunfos, fama y gloria.

*- El paracaidista no es sólo aquel que salta en paracaídas, es aquel que cuando tiene hambre canta, cuando se siente agotado marcha, que cuando tiene miedo busca al enemigo y allí se hace matar vendiendo cara su vida.

*- Paracaidista, tu vida es tu única riqueza y disponer enteramente de ella. Tu orgullo será estar siempre dispuesto a entregarla al servicio de una noble causa, con el convencimiento de que si llegas a perderla, habrás dado algo que no tiene precio, porque solamente los hombres que lo son de verdad pueden hacerlo.

*- Ser hombre es obrar siempre de acuerdo con la propia conciencia, sin preocuparse de la ajena opinión. Ser hombre es marcarse una meta, que sea un noble ideal, y a el consagrarse entero, con vida y pensamiento, sin que importe el odio o la envidia de los que le rodean. Ser hombre es acostarse todos los días con la satisfacción del deber cumplido,” ser paracaidista es ser hombre “

*- Paracaidista si estás envuelto no importa, si los enemigos son más no importa, sino tienes municiones acércate al enemigo, saca tu cuchillo y ataca, ataca siempre sin contar los días, los hombres ni las armas. El general no importa, te dará la victoria.

*- Ser paracaidista es padecer toda una vida para poder luego conquistar en un día la gloria.

*- Cualquier soldado español sabe morir, pero solo unos pocos saben ir a buscar la muerte sonriendo, de esos pocos son y serán los paracaidistas.

*- Solamente cuando nuestro banderín este cubierto de sangre, barro y gloria, sabremos cuántos paracaidistas de verdad tiene España. A dios pedimos que ese día nos conceda la dicha de ver que lo somos todos.

*- Paracaidista, todos los hombres que pasan a nuestro lado pueden ser valientes, nosotros demostramos que lo somos.

*- Paracaidista por la calle ve con paso decidido, mirando alto, y con orgullo, que tu porte y mirada, tanto como tu emblema, vayan diciendo a todos quién eres.

*- Paracaidista, aquí no importa de donde vengas ni lo que hayas sido antes de llegar, aquí solo importa lo que eres y lo que serás.

*– Paracaidista, es posible que tu sacrificio en el campo de batalla quede ignorado para los hombres, pero para dios ningún héroe es anónimo.

*– Paracaidista, la muerte no es horrible, lo triste es morir sin gloria o vivir bajo el yugo de la derrota.

*– No es la vida del paracaidista camino de regalo y deleite; encierra grandes penalidades, trabajos, sacrificios, pero gloria también que, como las rosas, surge entre espinas. No olvidar que el que sufre vence, y ese resistir y vencer de cada día es hoy la escuela del triunfo y mañana del heroísmo.

*– Paracaidista: la disciplina no encierra mérito cuando la condición del mando no es grata y llevadera; solo reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, y el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía.

*– Paracaidista: el valor de nuestra bandera no se ha de medir por el número de los que somos, sino por el de los valientes que hay detrás de nuestras armas.

*– Debes hacer siempre mas de lo que parezca que tus fuerzas te permiten. Aun en el ultimo grado de agotamiento, la voluntad siempre es capaz de arrancar al cuerpo una ultima reserva de energía. Pocas cosas son por si mismas imposibles y de la voluntad para hacerlas triunfar carecemos mas que de los medios.

*– El miedo es el resultado de la falta de confianza. Todos podemos llegar a valer mas de lo que nos dicen o nos figuramos que valemos; pero si alguna vez te vieses en el trance de tenerte que juzgar cobarde, es preferible que mueras con los ojos cerrados frente al enemigo, que afrontar después toda la vida el remordimiento y la vergüenza de tu falta de valor.

*– Cualquiera que sea la situación en que te encuentres, no titubees jamas; la duda puede causar la muerte; una rápida decisión podrá salvar tu vida y quizás también la de tus compañeros.

*– Las pérdidas en el combate son proporcionales al tiempo al tiempo en que se permanece sometido a los efectos del fuego enemigo. Vuestro propio fuego reducirá la eficacia y densidad del contrario, en tanto que la rapidez en el ataque disminuirá el tiempo durante el que sois blancos para los golpes del adversario. Unas gotas de sudor, ahorraran litros de sangre.

*– Los resultados del fuego dependen mas de la voluntad de tirar bien, que del numero de proyectiles lanzados; solo el tiro da cuenta del enemigo. Ademas por la escasez de su dotación la munición debe ser mirada como un tesoro para el paracaidista. Disparar por disparar es síntoma de cobardía, y el cobarde no merece el titulo de paracaidista.

*– Debes considerar que eres cazador paracaidista. Es decir, que al acabar tu actuación como paracaidista comienza la misión de cazador, que es tanto como ser soldado selecto, especializado y escogido. El descenso en paracaídas es un medio no un fin.

*– La victoria no se entrega a los soldados que sólo saben desfilar apuestos y gallardos o vestir vistosos uniformes. Únicamente la logra aquel bravo soldado que aunque esté descalzo, hambriento y cansado, tiene arrojo para empuñar sus armas y atacar al enemigo.